Solo muerto me podrán callar…
Por donde iniciar una “reseña” de un concierto al cual esperaste más de 15 años? Como evitar que te gane la emoción cuando fue la primer banda que viste tocar rock en vivo? Pensar que la última vez que visitaron León fue el 6 de agosto de 1995, recuerdo perfecto que fui solo al concierto, también tengo marcado que mientras hacía fila afuera del Domo de la Feria, los Caifanes hacían soundcheck y tocaron Tortuga, se oía espectacular . Este 26 de Octubre, cuando han pasado ya 16 años y muchas cosas han cambiado en mi vida, lo único intacto, lo que permanece es: a los conciertos de rock y el amor a la música. Vengo de una generación donde había tribus de gustos musicales bien definidos, no puedo ser como las nuevas generaciones que cuando preguntas que tipo de música les gusta contestan “de toda”, no a mí me gusta el rock, el rock duro, como dice el warpig, el rock para hombres y si una banda mexicana puede definir eso es Caifanes.
El concierto de por sí ya pintaba para ser memorable por el simple hecho que esas 47 canciones grabadas en sus 4 discos lanzados oficialmente las conozco una por una y las he escuchado cientos de veces. Otro ingrediente especial es que se trataba de la mejor alineación concebida por el grupo, es evidente que Caifanes era bueno pero a partir de la entrada de Alejandro Marcovich el sonido de Caifanes II se robusteció obteniendo un sonido característico intacto que los acompaña hasta hoy.
Iniciaron con Viento y bueno que puedo decir de esta canción, dudo que alguien en el país no la conozca, rola emblemática de finales de los 80’s y aunque con algo de éxito todavía Caifanes no daba el brinco al mainstream, eso vendría con una canción que nada tiene que ver con el sonido y esencia del primer disco, la rola en cuestión, La Negra Tomasa.
La segunda canción que escuchamos fue Para que no digas que no pienso en ti, para ese momento todos los presentes cantábamos a coro, luego vino Miedo, quizá la canción que menos me gusta de su discografía, retomando el ritmo con Te estoy mirando que ayudo para ver de quien estaba rodeado, si de villamelones que nada más fueron porque querían los “éxitos” como Afuera o por verdaderos fans los cuales agradecimos ese equilibrio de canciones no tan comerciales si es que entra ese calificativo en las rolas de los Caifas. Volvimos a los hits sin mucha trascendencia con Aquí no es así, aunque es de lo más rescatable del Nervio del Volcán no se compara con lo que vendría a continuación, La vida no es eterna y el primer gran momento de la noche con Vamos hacer un silencio y la guitarra afilada de Alejandro, dando una cátedra a todos esos detractores que tuvo por tanto tiempo culpándolo del final prematuro de Caifanes y que con ese solo de guitarra confirmo que con la pena pero su guitarra le da el toque especial a la banda.
Miércoles de Ceniza nos llevó poco a poco a la euforia de un concierto memorable seguida de Antes de que nos olviden y zas, el primer lapso neto de nostalgia, recordé que esa canción siempre fue mi favorita cantarla en mi banda de rock allá por el 95. Fue en ese momento cuando iban apenas 9 canciones de la larga jornada que nos esperaba cuando Saúl anuncio la salida repentina de Alejandro por un problema de salud, chale, agradezco la entereza, el profesionalismo y la entrega del resto de la banda, es decir los cuatro fundadores de Caifanes pero al igual que el sonido de ese disco, es evidente que el buen desempeño de Alejandro no permitió que la banda fuer a del montón, de tantas y tantas etiquetadas bajo la marca Rock En Tu Idioma. Como bien menciono Saúl hicieron los ajustes necesarios y el show continuó pero sin guitarra, se imaginan unos Stones sin Keith, U2 sin The Edge, Santana sin Santana, pues así quedo mermado el sonido Caifan, porque Saúl a pesar de su esfuerzo es evidente que solo sabe rasgarle a la guitarra y no le hace el amor como un excelente guitarrista. En fin, no hubo más remedio que continuar con el show y todavía estaban los cuatro fundadores y fue momento de demostrar si de verdad eran una banda que merece el respeto que se han ganado o dependen de un guitarrista y con la sorpresa que pese a la falta de un lead guitar sacaron adelante el concierto por algo son Caifanes.
Los brincos llegaron con De noche todos los gatos son pardos seguida de otro gran momento y su Desde un tiempo para acá veo solo cristales, guau que recuerdos con Cuéntame tu vida para crear la atmosfera perfecta y entrar con Debajo de tu piel y Perdí mi ojo de venado. Seguía la selección perfecta de canciones cuando de repente sonó Sera por eso y una de mis favoritas Piedra una gran gran canción que ansiaba escucharla con Alejandro en el solo (el solo original es de Adrian Belew) y que por desgracia no lo escuche tendría que quedarme con el recuerdo del 96.
El concierto siguió por Amanece, en ese momento si terminaba el concierto me hubiera ido satisfecho pero vendrían los básicas como Mátenme porque me muero y Los dioses ocultos que nunca en tantas veces que la oí con Jaguares había sonado tan bien, otro flashback con Ya nooooo, Ya nooo y su Detrás de ti para cerrar de manera magistral con Nos Vamos Juntos otra de mis favoritas de su discografía.
Luego vendría el primer Encore, aun no entiendo como hay gente que no entiende esta parte y empieza a irse o a quejarse, casi siempre en el Encore vienen las canciones que no pueden faltar y así fue ya que arrancaron con nubes y con La Célula que explota se caía el estadio para rematar con No dejes que y el ahora si inminente final con La Negra Tomasa, si faltaron algunas pero con eso nos dimos por bien servidos pero se veía que los Caifanes querían continuar y lo que nadie nos esperábamos fue un segundo Encore con Sombras en tiempos perdidos y con ésta ahora si el final de un concierto pospuesto por más de 15 años. Entre la gente se escuchaba que pedían Afuera la cual nunca llego y ahora si no me quejo, para empezar no es de mis favoritas y escucharla sin Alejandro seria como recordar el paso del vampiro por Jaguares asi que sabia decisión de los Caifanes y no la interpretaron, espero que de esta gira por lo menos saquen un cd y ya si nos quieren sangrar los bolsillos como es costumbre un DVD no estaría mal.
Con este concierto confirmo que no me equivoque de señalar que es y será mi banda de rock mexicana favorita de todos los tiempos desde aquellos finales de los 80’s cuando, sí, lo acepto, los critique por ser una copia de los The Cure pero que con el Caifanes Vol.II o El Diablito confirmaron que no eran una banda más y con El Silencio grabaron su inmortalidad.









